La mayoría de las casas a las que acceden son de propiedad de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB)
Un número creciente de viviendas deshabitadas en el núcleo de Los Ángeles de San Rafael, en el municipio segoviano de El Espinar, ha generado alarma entre los residentes por la aparición de ocupaciones, supuestamente ilegales, según fuentes cercanas a este medio de comunicación y a las denuncias vecinales.
En los últimos años se han registrado varios casos de ocupación en chalés y bloques de viviendas en Los Ángeles, donde proliferan segundas residencias o inmuebles vacíos. Algo que se ha incrementado en los últimos meses, cuando se han ocupado una decena de viviendas más, sobre todo, en una zona concreta de la localidad.
El problema suele originarse en viviendas de entidades bancarias o propiedades en situación de impago o abandono, lo que facilita el acceso para grupos que aprovechan esa inactividad. Pero, tal y como ha podido saber La Voz de El Espinar, ha habido ocupaciones de viviendas que pertenecen a personas físicas que, al parecer, se han conseguido solucionar de forma más ágil que en los casos de los inmuebles de los bancos.
“Es una situación de mierda. Si han encontrado el chollo de tener casa, no van a parar”
Los residentes de las zonas en las que hay viviendas ocupadas, denuncian cuestiones como la falta de mantenimiento en sus calles, la alteración de la convivencia vecinal y la sensación de inseguridad ante la impunidad de estos hechos. A lo que hay que sumar amenazas y violencia verbal, en alguna ocasión, pero no violencia física, hasta la fecha.
Desde la perspectiva vecinal, reclaman una mayor vigilancia, así como que se evite que las propiedades abandonadas sigan siendo un incentivo para las ocupaciones. También demandan que los propietarios asuman responsabilidades para mantener sus inmuebles y evitar el deterioro del entorno urbano y residencial.
Además, critican con especial hincapié la impunidad de las personas que ocupan las viviendas. Señalan que la policía se limita a tomar cuenta de la situación y trasladar la información pertinente a los juzgados. Cuando, tal y como aseguran, los ocupas “falsifican contratos sin consecuencias”; consiguen salvaguardas como tickets de pedidos de comida a domicilio semanas atrás de su entrada en las casas, para tratar de demostrar que llevan en el inmueble varios días; amenazan a otros vecinos que les increpan su conducta, entre otras cuestiones.
“Es una situación de mierda. Si han encontrado el chollo de tener casa, no van a parar”, señala uno de los vecinos afectados. Relatan que la sensación reinante es el miedo. Algunos han pensado en poner sus viviendas a la venta y marcharse de Los Ángeles de San Rafael ante un problema que, según apunta, no tiene visos de solucionarse en el corto plazo.











