El mecánico espinariego participará del 11 al 19 de abril junto a Antonio Bernardos en una prueba de seis etapas por Marruecos
Pedro Luis Arribas Moreno, espinariego y mecánico responsable de Los Llanos Automecánica, se prepara para cruzar de nuevo el Estrecho rumbo a Marruecos. Lo hará, por tercera ocasión, a bordo de su ya veterano Fiat Panda, con el que volverá a competir junto a su compañero Antonio Bernardos en la Panda Raid 2026, que se celebrará del 11 al 19 de abril.
Arribas afronta esta nueva edición con la ambición de mejorar resultados, pero sin perder la perspectiva que da una aventura de estas características. “Vamos a intentar mejorarlo, pero… con acabar y que el coche acabe entero y nosotros enteros, es suficiente”, explica durante la entrevista, grabada, como ya es tradición, dentro del propio Panda. El año pasado, Pedro y Antonio realizaron una actuación destacada en la general, consiguiendo la vigésima posición, en una edición marcada por la lluvia y el barro, con etapas modificadas y una avería final que solventaron “improvisando” para poder terminar y, además, escalar puestos.
Seis etapas, campamento y kilómetros de navegación
El raid mantiene el formato de seis etapas, con jornadas largas y exigentes en las que, más allá del volante, manda la navegación. Arribas calcula que, contando el desplazamiento completo desde El Espinar y vuelta, el viaje ronda los 3.800 kilómetros, mientras que dentro de África la cifra se sitúa en torno a 2.100 kilómetros. “La última etapa suele ser la más larga, unos 600 kilómetros; luego hay etapas de 300, 200 y pico o 400, dependiendo de la dificultad”, detalla.
La vida diaria también es parte del desafío: “Todos los días dormimos en campamento: montamos tienda, recogemos por la mañana y salimos a la hora que tengamos que salir… a las seis, a las siete o a las diez, porque va girando el turno”. Y, en ruta, toca improvisar: el desayuno y la cena se hacen en campamento, pero la comida depende del tiempo disponible y de lo que cada equipo lleva.

El mecánico espinariego participará del 11 al 19 de abril junto a Antonio Bernardos en una prueba de seis etapas por Marruecos
Preguntado por las mayores adversidades, Arribas lo tiene claro: “La arena, las dunas y la navegación”. En un terreno inmenso, con “muchísimas pistas” y trazados paralelos, equivocarse de rumbo puede costar minutos… o una etapa. Además, recuerda la importancia de respetar las velocidades al atravesar poblados y aldeas.
En 2026, además, la organización incorpora un control extra: “Nos van a poner una baliza especial que nos va a controlar la velocidad constantemente… si te ha pasado dos kilómetros ya te lo van a decir. Vamos a ir este año al milímetro”, afirma.
Un Panda “de siempre”, con mecánica al día
El coche, el mismo con el que ya compitieron en ediciones anteriores, vuelve a estar revisado “a tope”, aunque preparar un Panda no es precisamente sencillo: “Estos Pandas ya no se fabrican” y algunas piezas son cada vez más difíciles de encontrar. Este año han tenido que reparar la caja de cambios, con complicaciones para localizar determinados componentes internos. “Nos ha costado bastante, pero ya está solucionado”, resume. Como en otras ocasiones, ambos compartirán tareas: “Conducimos los dos; él hace las de regularidad, yo navego… y conducimos todo el día”.

Un Panda “de siempre”, con mecánica al día
“Lo que se puede hacer hoy, no dejarlo para mañana”
Más allá del deporte, Pedro Arribas habla desde lo personal. Tras haber sufrido un accidente grave en el pasado, reconoce que embarcarse en estas aventuras tiene un significado especial: «Ves el cielo abierto… todo lo que pueda disfrutar, hay que hacerlo. Lo que se puede hacer hoy, no dejarlo para mañana».
Y si hay un momento en el que la cabeza se va a casa, es por la noche, ya en la tienda de campaña: «De mi mujer me acuerdo mucho… digo: ‘Joder, cómo estará de a gustito en la cama’. Y de mis hijos… te acuerdas de tu familia«.
Con ese espíritu, y con la experiencia acumulada de dos ediciones, Pedro Luis Arribas y Antonio Bernardos vuelven a ponerse el casco. El objetivo, llegar a meta. Y, si se puede, hacerlo un poco mejor que la última vez.











