Saltatium Teatro recupera el antiguo cine de Los Ángeles de San Rafael con una programación cercana, variada y pensada para todos los públicos
La nueva Sala Teatro Los Ángeles, ubicada en Los Ángeles de San Rafael, ha comenzado a funcionar, desde el mes de octubre, como un espacio cultural de cercanía impulsado por la compañía Saltatium Teatro. Su director, Sergio Artero, recuerda que normalmente se le ve “al otro lado del escenario”, pero hoy toma asiento en el patio para explicar el origen de este proyecto. “Nosotros somos una compañía de teatro, y como compañía es muy habitual tener el sueño de tener una sala. Encontramos la oportunidad aquí, porque era un viejo cine: estaban las butacas, había un pequeño escenario… era una oportunidad para meterse, reformarlo, adaptarlo y probar esta aventura”, explica.
Artero destaca que el propósito no es solo exhibir sus trabajos, sino también ofrecer un espacio estable para otras propuestas y reforzar la vida cultural del entorno: “Nos parece interesante aportar al ambiente cultural de la zona un teatro de cercanía. Este es un espacio que permite la experimentación y que se vive de otra manera porque estás muy cerca de lo que sucede en escena. Eso también es un valor”. Saltatium Teatro, fiel a su nombre, no se limita a un solo género, “lo que más hacemos son cuentacuentos familiares, es por lo que se nos conoce en muchos sitios, y ese repertorio irá pasando por aquí. Hemos hecho también teatro de títeres y, a partir de febrero, mostraremos la parte dramática para adultos. Nos gusta saltar de género en género. Vivimos en un mundo inestable, líquido, y nos gusta eso; para mentes inestables, lo decimos siempre”.
Las primeras semanas de programación están dejando buenas sensaciones. “Estamos viendo un aumento de gente. Lo van conociendo, les va gustando. La percepción es estupenda. El espacio es cómodo, agradable… calentito, que en esta zona es importante”, comenta. “Creemos que sí está funcionando ese efecto llamada, el boca a boca. Y lo agradecemos, porque este proyecto tendrá tanta vida como apoyo del público tenga”, declara el director.
Próximamente se proyectarán películas en el teatro. Las entradas pueden adquirirse en la web: www.salalosangeles.org
Aunque la compañía es más amplia, Artero explica que la sala funciona gracias a un núcleo muy reducido: “Hablo de tres personas como responsables de la sala: yo hago las labores de técnico, Mariano se ocupa de la sala y la taquilla, y María lleva la promoción. Hacen falta manos. El teatro siempre es de equipo: aunque veas a una persona sola en el escenario, alguien le está dando luz y alguien te ha acomodado. Es parte de la belleza del teatro”.
La distribución de los espectáculos también está pensada para facilitar la asistencia. “Los viernes tendremos cosas más dedicadas a cantautores, poetas o experimentación. Los sábados por la mañana serán infantiles y familiares, y los sábados por la tarde para adultos: música, teatro u otras cosas”. Además, la sala recuperará su origen cinematográfico. “Originalmente era un cine y se mantiene la pantalla. Queremos aprovecharlo. Mariano, que viene del mundo del cine, se encargará de esa parte. Habrá una programación de cine de cercanía, un cine club donde se pueda comentar lo que se ve. Estamos decidiendo el día”, una propuesta con la que volverá el cine al municipio.
Las entradas pueden comprarse en taquilla desde una hora antes de cada espectáculo. “Pueden pagar en efectivo o en tarjeta. No nos vale hidromiel ni bitcoins, de momento”, bromea Artero. También pueden adquirirse anticipadamente en la web www.salalosangeles.org o reservarse por correo electrónico indicando nombre, día y número de entradas. “Todo son facilidades”, comenta.
Para los vecinos del municipio de El Espinar y sus núcleos, el mensaje de Artero es directo: “Un teatro así hace una labor social. Genera riqueza, cultura, ocio. Queremos ser el teatro de la zona, el teatro de nuestro barrio, de nuestros pueblos. Ojalá el público lo abrace, porque si no funciona y un día se cierra, diremos ‘es que aquí no pasa nunca nada’. Pues está pasando. Solo hay que abrazarlo, igual que otros negocios locales. Este es su teatro”.
“Estamos llenos de ilusión”, concluye el director, confiado en que esta nueva etapa cultural en Los Ángeles de San Rafael no ha hecho más que empezar.











