Ana y Pablo, dos dentistas con más de 20 años de experiencia, se lanzan en este proyecto que cubre un servicio esencial en San Rafael
El núcleo de San Rafael cuenta con un nuevo e importante recurso para la salud de sus vecinos. La Clínica Dental San Rafael, ubicada en el número 17 de la carretera nacional, ha reabierto sus puertas bajo la dirección de Pablo González, cirujano e implantólogo, y Ana García, ortodoncista. Ambos profesionales, procedentes de Madrid, han decidido apostar por el entorno rural de El Espinar para desarrollar su actividad, cubriendo un nicho de mercado que hasta ahora obligaba a los residentes a desplazarse a otros núcleos o localidades cercanas.
La llegada de Pablo y Ana no es fruto del azar, sino de una búsqueda consciente de un lugar donde volcar su amplia experiencia. «Vimos la oportunidad de crear nuestro propio negocio y nos encantó el sitio», explica Ana. Con más de dos décadas de bagaje en sus respectivos campos, los responsables de la clínica aportan una seguridad y un conocimiento técnico que sitúan al centro a la vanguardia de los tratamientos odontológicos actuales.
Uno de los pilares de la clínica es la cirugía y los implantes, área liderada por Pablo. En una sociedad con una esperanza de vida cada vez mayor, la reposición de piezas dentales se ha vuelto fundamental para mantener una correcta salud general. «Antes, las soluciones eran muy reducidas; hoy, los implantes multiplican las posibilidades y nos permiten ofrecer soluciones fijas mucho más cómodas que las antiguas prótesis de quitar y poner», señala el cirujano.
Por su parte, Ana García revoluciona el concepto de la ortodoncia en la zona. Lejos de ser un tratamiento exclusivo para adolescentes, la ortodoncia moderna se ha abierto a pacientes de todas las edades, desde niños de seis años hasta adultos de setenta. Gracias a técnicas innovadoras como los alineadores invisibles (Invisalign), corregir la mordida y la estética dental es ahora un proceso discreto y cómodo. «La ortodoncia no es solo estética; es salud, porque permite que los dientes encajen bien para poder comer correctamente», añade la especialista.

Ana y Pablo posan junto a la camilla de una sala
Sin embargo, más allá de la tecnología y los tratamientos complejos, en la Clínica Dental San Rafael ponen el foco en la prevención. Pablo González hace especial hincapié en la periodoncia, el cuidado de las encías. «La gente conoce la caries, pero no siempre está concienciada con la enfermedad de las encías. Muchas piezas se pierden por problemas periodontales que no duelen hasta que es demasiado tarde», advierte. Por ello, recomiendan revisiones periódicas, idealmente cada seis meses, para detectar cualquier patología de forma precoz.
El proyecto también destaca por su vertiente social y de compromiso con el municipio. Desde el primer momento, los directores han apostado por el empleo local, contando en su equipo con Laura y Estela, dos profesionales de la zona que refuerzan el carácter cercano y familiar de la clínica. «Estamos muy contentos con ellas y sabemos que los pacientes también lo estarán», comentan con satisfacción.
A pesar de las dificultades lógicas que conlleva la gestión de un nuevo negocio y los trámites administrativos, la acogida en estos primeros meses ha sido inmejorable. Los vecinos de San Rafael han recibido con entusiasmo la apertura de la clínica, valorando positivamente tener a su disposición un equipo completo que incluye higienistas y colaboradoras externas para cubrir todas las necesidades, desde limpiezas y empastes hasta urgencias.
Para celebrar esta nueva etapa y fomentar la salud bucodental en el municipio, la Clínica Dental San Rafael invita a todos los vecinos a una primera revisión gratuita. «Queremos que la gente pierda el miedo, que venga a conocernos y que cuide su boca con profesionales de confianza», concluyen Pablo y Ana, quienes ya se sienten parte de la comunidad del municipio.











