El piloto afincado en El Espinar ha confirmado la cancelación definitiva de su participación en el Rally Dakar tras no lograr cerrar el presupuesto necesario para afrontar la prueba con garantías
La decisión se tomó después de varios días de reuniones en Galicia con dos de las empresas que habían sido patrocinadoras del proyecto, en un último intento por salvar la iniciativa. Según ha explicado el propio piloto en un mensaje remitido a sus patrocinadores, existía presupuesto para enviar la moto en el último avión de carga previsto el 29 de diciembre, cumpliendo las condiciones especiales al tratarse de un vehículo eléctrico.
También estaba resuelta la opción de contar con un coche de apoyo, alquilado en destino, limitado al transporte de la moto entre el campamento y las especiales, así como al traslado de baterías a los puntos de intercambio. Los vuelos del equipo tampoco suponían un problema.

El piloto afincado en El Espinar ha confirmado la cancelación definitiva de su participación en el Rally Dakar tras no lograr cerrar el presupuesto necesario para afrontar la prueba con garantías
El principal obstáculo ha sido la imposibilidad de asumir el coste de una asistencia legal y permitida dentro del campamento. Para ello, era necesario abonar cerca de 30.000 euros adicionales, una cantidad que finalmente no se ha conseguido reunir. Esta asistencia incluía el acceso del vehículo al campamento, los trabajos de mecánica y el transporte del material de recambio.
La alternativa pasaba por competir sin asistencia oficial y asumir personalmente las reparaciones, con el apoyo puntual de equipos amigos y las herramientas disponibles, una opción que Jota llegó a valorar previamente. No obstante, tras analizar la situación con las marcas implicadas en el proyecto, se decidió no seguir adelante, al considerar que las posibilidades de fracasar por falta de medios eran muy elevadas.
La decisión fue comunicada a la organización dentro del plazo que se había marcado el equipo, el 26 de diciembre, y también se ha hecho pública en distintos medios. El proyecto estaba avanzado en otros aspectos, con las fechas de verificación en Yanbu, los visados para Arabia Saudí y todas las gestiones con la organización ya realizadas.
Jota reconoce encontrarse “bastante tocado” anímicamente por este desenlace, aunque defiende que se trata de la decisión más correcta dadas las circunstancias. Ahora, señala, toca asimilar el golpe y centrarse en recuperarse tras un proyecto que finalmente no podrá ver la salida.











