El grupo burgalés promete un concierto festivo e intergeneracional en plena celebración de los Gabarreros
El Nido aúna los ritmos y la música de raíz castellano-leonesa con la modernidad
El grupo burgalés El Nido actuará el próximo 21 de marzo en el Teatro Auditorio Gonzalo Menéndez Pidal de El Espinar, una cita que llegará, además, en fechas señaladas para el municipio, en plena celebración de la fiesta de los Gabarreros. Con motivo del concierto, La Voz de El Espinar ha charlado con Peio Lekumberri, bajista de la banda, que avanza que el público se encontrará con “un concierto sobre todo festivo” en el que la tradición y lo contemporáneo se darán la mano.
“Nos gusta llamarlo una verbena contemporánea”, explica Lekumberri, que subraya el carácter abierto del directo: “Va a ser una fiesta intergeneracional. Va a bailar el niño, la niña y el abuelo y la abuela”. En el repertorio, asegura, no faltarán las jotas, pero con un enfoque propio. El Nido mezcla “lenguajes de la tradición castellano-leonesa” con sonidos actuales para llevar esa herencia al presente.
La actuación en El Espinar será, además, la primera visita del grupo al municipio. “No, no hemos estado”, reconoce el bajista. Precisamente por eso, el marco de los Gabarreros cobra un significado especial. Una celebración que mira a la historia local y los oficios de antaño, algo que Lekumberri relaciona con el espíritu del proyecto musical. “Siempre nos ha interesado la cultura inmaterial, la tradición oral, la tradición musical de esta tierra”, señala. Y añade que su trabajo busca un recorrido “de ida y vuelta”. Acercarse “a las fuentes” con “cariño y respeto” para, sin perder de vista el siglo XXI y sus referencias musicales, construir una propuesta nueva que mantenga viva la raíz “de otras maneras”.
El Nido, cuenta Lekumberri, nació “como cualquier otra banda de chavales”: un grupo de compañeros de estudios en Salamanca que se juntaban a tocar en los días libres. “Había más cervezas que instrumentos en aquella época”, bromea. Con el tiempo, aquel punto de partida se fue consolidando hasta convertirse en un proyecto compartido enfocado en la música folk y de raíz. Sitúa el inicio en torno a 2019, poco antes de la pandemia, cuando comenzó a trabajar en lo que acabaría siendo su primer disco con carácter profesional: “Refugios a cielo abierto”, publicado en otoño de 2022.
La conexión con la música tradicional castellano-leonesa no fue, sin embargo, una decisión inmediata. En los comienzos convivían influencias más globales, música celta, irlandesa, rock progresivo o británico, pero poco a poco se fue imponiendo la idea de mirar hacia lo propio, “decir: oye, en verdad en casa también tenemos mucho material, muchas letras y mucha historia”. Entre sus referencias, Lekumberri cita desde nombres internacionales como Punch Brothers hasta bandas nacionales como Vetusta Morla, además de grupos vinculados a la tradición de Castilla y León como Yesca, Orégano o Mayalde.
En estos años, el grupo también ha evolucionado en su sonido. Si el primer disco tuvo, en palabras del bajista, un carácter “más reposado”, su segundo trabajo, “La constancia” (publicado el pasado año y que ahora “va a hacer un año en marzo”), apuesta por un tono “más festivo” e incorpora “texturas electrónicas” y “sonidos sintéticos”. Ese cambio responde, dice, a una actitud más valiente: “Ya no nos conformábamos con hacer un disco de música de raíz… hemos sido un poco más osados”, jugando con distorsiones e instrumentos tratados para abrir nuevas posibilidades.
Para el concierto del 21 de marzo en El Espinar, el mensaje de El Nido es directo: quieren que el patio de butacas se mueva. “Que pueden venir a ver el concierto, a bailar, a mover el culo, a bailarse una jota, a reír… incluso alguna lagrimilla con alguna canción un poco más intensa”, invita Lekumberri. Y, entre bromas, queda anotada una sugerencia local: la famosa jota espinariega La Respingona, que, si suena, promete “que se caiga el estadio”.
Entradas
Las entradas podrán adquirirse a través de la web del teatro y también desde los canales del grupo: “En nuestra propia página web y en nuestro perfil de Instagram tenemos un enlace donde se pueden adquirir”, indica el bajista.
Con ganas de descubrir El Espinar por primera vez, Peio Lekumberri, bajista del grupo, espera la actuación en el municipio, al igual que sus compañeros de El Nido, con ganas de disfrutar y hacer disfrutar.











