El concejal Javier Hernando subraya la falta de información que llega desde la CHD Duero y alerta de que el municipio “apenas tiene agua almacenada”
La incertidumbre sobre el abastecimiento de agua continúa protagonizando la sensación general en El Espinar. Tras meses de pruebas, mediciones, cortes, restricciones y, sobre todo, declaraciones contrarias entre las administraciones y organismos competentes en las diferentes áreas del asunto, la situación de la presa de El Tejo, la principal fuente de suministro de agua del municipio, sigue sin resolverse. Mientras tanto, el Ayuntamiento de la localidad aguarda la entrada en funcionamiento de las bombas que deberían trasladar agua desde el embalse de Puente Alta, en Revenga, con un coste diario estimado de 3.000 euros en gasoil, hasta el pueblo.
En conversación con La Voz de El Espinar, el concejal Javier Hernando, admite que, a día de hoy, el municipio apenas dispone de reservas. “Estaremos ahora en el pantano en 120 o 115 metros cúbicos, que es muy poquito, muy poco, y de momento no se ha suministrado agua de Puente Alta”, señala.
El debate sobre el elevado gasto del bombeo sigue abierto. Hernando insiste en que debe ser la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) la que asuma los costes: “Nosotros en el Ayuntamiento entendemos que se lo tiene que asumir la Confederación, porque claro, nosotros teníamos un pantano lleno y ahora lo tenemos vacío. No lo hemos vaciado nosotros, luego lo tiene que asumir la Confederación”.
Sobre el futuro de la presa, el concejal reconoce que no hay ninguna certeza. “Como no nos dan información, tampoco sabemos si la van a arreglar, si lo van a dejar vacío… No te puedo decir. La primera vez que vino la presidenta de la Confederación le dije que lo que tenía que hacer era otra presa 600 o 700 metros más abajo, y me contestó que si quería que mis vecinos tuvieran agua este verano, que alquilara camiones cisterna”.
El Ayuntamiento espera el informe definitivo de la CHD previsto para septiembre u octubre, que debería aclarar si El Tejo puede repararse o si será necesario construir una nueva presa. La posibilidad de que la infraestructura tenga que estar vacía durante un largo periodo preocupa en el municipio. Hernando explica que, en caso de confirmarse, “hasta que se pudiera, tendría que venir el agua de Puente Alta. Estamos trabajando en otra medida, pero de momento la dependencia sería de allí”.
Otro de los asuntos que más inquieta a los vecinos es la calidad del agua procedente de Puente Alta, inferior a la que ha llegado de manera habitual desde El Tejo. Hernando lo reconoce: “La garantía de la calidad del agua no es como la nuestra, por supuesto, pero es un agua que está bebiendo toda la Mancomunidad de la Mujer Muerta. Además, nosotros montamos dos potabilizadoras precisamente para eso. Sabíamos que el agua no era de la calidad de la nuestra, y por eso la potabilizamos”.
El bando municipal vigente prohíbe baldeos y limita el riego en horarios muy concretos. Según el concejal, la mayoría de los vecinos está respondiendo bien: “Siempre hay alguna denuncia de gente que se pone a lavar el coche a las tres de la tarde en la puerta de casa, pero por lo general creo que se está respondiendo bien”.
De cara al futuro, Hernando insiste en que la única medida válida es garantizar un nuevo embalse plenamente operativo. “La medida es que nosotros tenemos un pantano y nos tienen que dar un pantano lleno, nuevo o arreglado, como quieran, pero eso es lo que tienen que asegurarnos”.











