El pleno del miércoles 1 de abril aborda diferentes puntos que suponen pasos adelante en el cambio de modelo de gestión
El pleno ordinario del Ayuntamiento de El Espinar, convocado para este miércoles 1 de abril a las 12.00 horas, llega marcado por un bloque de decisiones sobre el servicio municipal de agua que, a juicio de la oposición, suponen un nuevo paso decisivo hacia su privatización integral. Así lo sostienen tanto Alicia Palomo, portavoz del PSOE, como Jacobo Peña, portavoz de Izquierda Unida, en sendas entrevistas previas a una sesión en la que también se debatirán expedientes sobre instalaciones deportivas municipales y sobre la recogida de residuos sólidos urbanos.
Según la orden del día, la sesión incluye la admisión a trámite y estimación de alegaciones presentadas contra el expediente de modificación de las ordenanzas fiscales del suministro de agua potable y del alcantarillado y depuración, así como el archivo de ese procedimiento. A continuación, se someterán a aprobación inicial nuevas modificaciones de las ordenanzas fiscales del agua y de depuración. El pleno también abordará la aprobación del estudio de viabilidad económico-financiera, del anteproyecto del contrato de concesión y del reglamento de prestación del servicio vinculado al abastecimiento, saneamiento y depuración del municipio, documentos redactados por Dequosol Ingeniería, SL, tal y como figura en la convocatoria oficial del Ayuntamiento.Desde el
Grupo Socialista, Alicia Palomo considera que el pleno “continúa con el procedimiento” que el equipo de Gobierno ya viene impulsando desde hace meses. La portavoz socialista asegura que la voluntad política del alcalde, Javier Figueredo, y de su equipo “es privatizar de forma integral el servicio de abastecimiento y depuración de agua en nuestro municipio”, una decisión que su grupo rechaza de plano. En su opinión, la admisión parcial de alegaciones ciudadanas que va a pleno solo corrige
aspectos procesales, pero no altera el fondo del proyecto.
Palomo subraya que el PSOE volverá a votar en contra no por una cuestión técnica, sino por el modelo de gestión que se pretende consolidar. A su juicio, la externalización completa del servicio implicaría que el Ayuntamiento perdería el control sobre la recaudación de la tasa del agua, que pasaría a quedar en manos de la empresa adjudicataria, y también reduciría su capacidad de decisión sobre el precio final del servicio.
En esa misma línea se expresa Jacobo Peña, portavoz de Izquierda Unida, que interpreta la aprobación del estudio de viabilidad y del anteproyecto del contrato como “el inicio real de la privatización” del servicio. Peña sostiene que las alegaciones presentadas por vecinos han puesto de manifiesto defectos en el expediente de aumento de tasas, tanto por la documentación que faltaba como por la forma de justificar el incremento planteado. Además, su grupo venía cuestionando que la subida prevista, cifrada en un 22%, afectará de igual manera a todos los tramos y consumidores, sin introducir criterios sociales o progresivos.
El portavoz de IU considera que, si finalmente se estiman esas alegaciones y se archiva el expediente anterior, las tasas se mantendrán por ahora en su situación actual, aunque deja abierta la posibilidad de que el equipo de gobierno vuelva a presentar una nueva propuesta. En todo caso, para su formación la cuestión central no es solo la tarifa, sino el cambio de modelo: pasar de una gestión pública a una concesión del 100% del servicio, tal y como señalan.
Ambos portavoces coinciden también en cuestionar el argumento del gobierno municipal sobre la necesidad de este paso. Palomo insiste en que los principales
problemas del agua en El Espinar siguen estando en el punto de captación y abastecimiento, es decir, El Tejo, y defiende que las inversiones necesarias deben
acometerse progresivamente con recursos municipales, en lugar de dejar durante décadas en manos de una concesionaria decisiones estratégicas para el servicio. Peña, por su parte, sostiene que no se ha comparado suficientemente la opción privada con una alternativa pública y que, además, existe una contestación ciudadana significativa a la externalización.
Junto al bloque de puntos en materia de agua, el pleno abordará tres puntos vinculados a las instalaciones deportivas municipales. Se trata de un expediente que afecta en concreto a la piscina climatizada, el gimnasio y las piscinas de verano. Alicia Palomo recuerda que el contrato vinculado a este servicio lleva caducado desde 2020 y reprocha al equipo de gobierno haber dejado años sin regularizar una de las infraestructuras deportivas más utilizadas del municipio. Según explica, el Ayuntamiento intentó sacar una nueva licitación tarde y además de forma incorrecta, lo que ha obligado a reiniciar ahora el procedimiento. La portavoz socialista lamenta que “siete años después de la llegada de Figueredo a la Alcaldía, el municipio siga sin una solución estable para este servicio”. Jacobo Peña coincide en que las inversiones previstas son necesarias y largamente demandadas, aunque IU habría preferido fórmulas más próximas a la remunicipalización.
El orden del día se cierra, en su parte resolutiva, con el inicio del expediente de contratación para la recogida de residuos sólidos urbanos y la gestión del punto limpio, además de la solicitud de estructura de costes a cinco operadores del sector. El PSOE no ha anticipado un rechazo de fondo a este punto, a la espera del debate plenario.
Peña, por su parte, recuerda que este contrato acumula retrasos y afecta a cuestiones tan visibles como los contenedores, los camiones de basura, la retirada de enseres y el funcionamiento del punto limpio. Con este panorama, el pleno del 1 de abril se presenta como una sesión de especial
trascendencia política y de gestión para El Espinar.











