Las hipótesis sobre el origen de las llamas descartan el inicio del fuego en el local de la planta baja
El incendio declarado en la mañana del 14 de noviembre en un edificio de la avenida Alto del León número 45, en San Rafael, provocó momentos de gran tensión entre los vecinos y un amplio despliegue de bomberos, Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil. Las llamas obligaron a desalojar a los residentes del inmueble afectado y de otros cercanos, y a cortar temporalmente la carretera N-VI durante los trabajos de extinción.
Según fuentes del operativo, cuatro personas resultaron afectadas, aunque solo dos mujeres de 88 y 57 años tuvieron que ser trasladadas al hospital por inhalación de humo. Otros dos afectados —agentes de la Guardia Civil— fueron atendidos en el lugar sin necesidad de traslado sanitario.
Los bomberos trabajaron durante horas para controlar el fuego, especialmente complicado por el tipo de cubierta del edificio, que dificultó el acceso a la zona donde ardía con más intensidad. A lo largo de la tarde, el incendio quedó controlado, aunque se mantuvieron tareas de revisión y ventilación durante parte del día siguiente, día en el que se reactivaron las llamas y hubo, de nuevo, que sofocarlas.

La gran humareda tóxica que provocó el incendio. Fuente – Nacho Calvo
“Pensé que perdíamos la historia de toda una vida”: el testimonio de uno de los propietarios afectados
Entre quienes vivieron la jornada con más angustia está uno de los propietarios del edificio, que posee un local comercial y una vivienda en el inmueble siniestrado. Su relato ayuda a comprender la magnitud del susto y la incertidumbre que viven ahora los vecinos.
“Cuando llegué, solo salía un poco de humo… pero en minutos se descontroló”, explica el afectado, que fue avisado por el administrador de la comunidad, quien le alertó de un humo que salía del tejado del edificio. Al llegar, la situación parecía controlada: “Era un humo suave, como cuando una viga está ardiendo por dentro y respira. No había llamas visibles y estábamos tranquilos. Pero en minutos todo se complicó”.
Poco después, la intensidad del humo aumentó y comenzaron las primeras actuaciones de los bomberos sobre la cubierta, donde el propietario afirma que surgieron las primeras llamas visibles tras romper los efectivos parte del tejado para ventilar.
Un origen del fuego aún por determinar de manera oficial
Aunque las investigaciones oficiales siguen en marcha, el propietario —electricista de profesión— descarta que las primeras llamas se produjeran en el local comercial de la planta baja: “Si el fuego hubiese empezado en el local, se habría arrasado todo desde el principio. Había muchísimo material inflamable: papeles, plásticos, cartulinas. Y sin embargo el escaparate está intacto”.
Sobre esta base, su hipótesis apunta a la parte superior del edificio: “Para mí, el fuego comenzó en el sobrado, en las vigas del techo. Un mal contacto eléctrico, una chimenea sin mantenimiento… Es lo más probable. El humo bajó a las viviendas inferiores y las primeras intoxicadas fueron dos vecinas de la planta baja, algo que no encaja con un incendio originado abajo”.
Peritos privados y técnicos desplazados al edificio coincidieron, según su testimonio, en valorar esta hipótesis como plausible, aunque la causa definitiva la determinarán los informes de bomberos y aseguradoras.
Una estructura histórica que ha resistido las llamas
Pese al impacto del incendio, el propietario traslada una noticia esperanzadora: el edificio no ha perdido su estructura. Tras la inspección técnica, los peritos concluyeron que los muros y la base del inmueble han resistido gracias a su particular construcción: “El edificio es antiguo y está hecho con bóvedas y vigas de hierro. Eso lo ha salvado. Nos dijeron que, pese a los daños de la cubierta y el agua, las paredes están íntegras”.
Para los propietarios, esto supuso un respiro ante el miedo inicial a un derribo total: “Yo nací allí. Pensar que se perdía todo lo que han vivido mis abuelos, mis padres… me dejó una semana sin dormir. Cuando nos dijeron que se podía recuperar, fue un alivio enorme”.

Las llamas superando el tejado. Fuente – Iván Mayo
Daños materiales cuantiosos y dudas sobre el futuro
En total, el incendio ha afectado a tres viviendas y dos locales comerciales. En el interior del edificio, las llamas, el humo, la caída de parte de la cubierta y la lluvia han provocado daños graves en muchas estancias, aunque se pudieron salvar algunos bienes, como un piano histórico propiedad de otra familia del inmueble.
Mientras comienzan los trabajos de desescombro y protección ante la lluvia, la situación con los seguros sigue pendiente de peritaje y resolución: “Cada compañía está intentando determinar de dónde partió exactamente el fuego. Hasta que no esté claro el origen, no habrá movimientos. Y eso preocupa”.
¿Reabrir el histórico Restaurante La Serrata? “Será un homenaje a mis padres”
El propietario afectado es Enrique Tapia, dueño del emblemático local del Restaurante La Serrata, muy ligado a la historia de San Rafael. Aunque el incendio ha truncado sus planes inmediatos, asegura que su intención es recuperarlo: “Lo tenía casi listo para reabrir. Y si puedo, lo haré cuando todo esto pase. Aunque sea por homenaje a mis padres y a lo que significó ese sitio para el pueblo”.











