Paco Jorge y Alicia Palomo emprenden un proyecto basado en la repostería de autor, el empleo local y un «sueño compartido»
La Plaza de la Corredera, en el corazón de El Espinar, esta de estreno. Ha abierto un establecimiento que endulza el día a día de los vecinos. Alicia Palomo y Paco Jorge, quienes en diferentes etapas y bajo distintas siglas ostentaron la vara de mando del municipio, han cambiado los despachos municipales por el obrador. Su nuevo proyecto, La Espiga Café, ubicado en el número 2 de la plaza, ha abierto sus puertas con una acogida que ha desbordado todas las previsiones.
«Nos sentimos abrumados por la respuesta. Queremos que los clientes se sientan como en su casa«, explica Paco Jorge, quien se define como un «eterno aprendiz» en el arte de la pastelería. El establecimiento no es solo una cafetería; es una prolongación de su propio obrador, donde todo lo que se ofrece es de elaboración propia. Desde los churros clásicos hasta tartas de autor y tostas de pan artesano (maíz con siete semillas, centeno o integral), la trazabilidad y la calidad de los ingredientes son la obsesión de sus responsables.
La apertura de La Espiga Café no solo supone un nuevo punto de encuentro social, sino también un motor económico para la zona. El negocio ya cuenta con varios empleados locales y la previsión es seguir creciendo. Además, los responsables destacan que toda la reforma del local, que se ha prolongado durante varios meses, ha sido ejecutada íntegramente por empresas del municipio. «Teníamos claro que este era un proyecto local y queríamos que las empresas de aquí se lo tomaran como algo propio», señala Alicia Palomo.

Interior de La Espiga Café
La decoración del local, donde predomina el color naranja —símbolo del dorado de la espiga madura— y el negro elegante, incluye lemas que resumen la filosofía de esta nueva etapa. Uno de ellos, enmarcado en roble centenario, reza: «Los mejores sueños, solo si son compartidos, se hacen realidad”. Para ambos, este proyecto es la culminación de meses de esfuerzo y una demostración de que hay vida más allá de la política.
«Hablar de lo que une»
La singularidad de ver a dos exalcaldes de diferentes signos políticos trabajando codo con codo no pasa desapercibida. «Hay que hablar de lo que une, no de lo que separa», afirma Paco Jorge con convicción. Por su parte, Alicia Palomo reivindica la importancia de saber regresar al mercado laboral: «La política es una etapa que termina y no te puedes quedar anclada en ella. Lo más importante es que siempre vas a ser persona».

Dos exalcaldes de diferentes signos políticos trabajando codo con codo
La Espiga Café ofrece un formato diferente: una pastelería-cafetería sin alcohol, pensada para complementar la rica oferta hostelera de El Espinar sin interferir con otros negocios. Con horarios de martes a domingo (de 9:00 a 13:30 y de 17:00 a 20:00, con variaciones los domingos), el establecimiento invita a disfrutar de sus «combos» de desayuno y merienda, apostando por la innovación constante para que el cliente siempre encuentre algo nuevo que degustar.
En definitiva, La Espiga Café es mucho más que un negocio, es el testimonio de dos personas que, tras dedicar años al servicio público, han decidido volcar su energía en amasar un futuro basado en la artesanía, el respeto por la tradición y, sobre todo, el cariño por su pueblo.











